Querida Rosie: Te saliste con la tuya. Te casaste con Comosellame. Estabas preciosa, Rosie. Me sentí orgulloso de estar a tu lado en el altar y fue un honor acompañarte en un día tan especial. Fue un honor ser tu padrino, pero, tal como dijiste en mi boda, ese día tu acompañante de honor no fui yo, sino Comosellame. Hacíais muy buena pareja. Tuve una sensación muy rara cuando me diste la espalda y desfilaste por el pasillo con Greg. ¿Acaso fueron celos? ¿Es normal? ¿Tuviste esa sensación el día de mi boda o me estoy volviendo loco de remate? No paré de darle vueltas: ahora todo va a cambiar, ahora todo va a cambiar. Ahora Greg es tu hombre y es a él a quien confías todos tus secretos. ¿Dónde encajo yo? Fue un sentimiento muy extraño, Rosie, aunque poco a poco se me fue pasando. No me atreví a comentárselo a nadie, y mucho menos a Sally, porque entonces habría estado encantada de pensar que su teoría de que los hombres y las mujeres no pueden ser «sólo amigos» era correcta. No es que estuviera celoso porque quisiera ser tu marido, es sólo que…, bueno, no sé cómo explicarlo. Supongo que simplemente me sentí excluido, y ya está. Estoy muy contento de que por fin Josh pisara suelo irlandés, bueno, en realidad lo que más hizo fue sentarse en suelo irlandés, pero ya le falta muy poco. Tenía intención de llevarle a casa desde hace mucho, pero el trabajo me lo impedía. Qué curioso, acabo de referirme a Irlanda como a mi casa; creo que no lo hacía desde hace tiempo. En fin, estuvo bien que Josh estuviera allí y me parece que Katie estuvo bastante contenta de cuidar de él toda la semana. Es clavada a ti, Rosie. Esa chiquilla con el pelo negro como el azabache y la piel blanca es la misma niña con quien yo iba al colegio. Fue alucinante. Hasta al hablar con ella me sentía como el pequeño Alex otra vez. Toby no me quitaba el ojo de encima, siempre alerta; me parece que le daba miedo que fuera a llevarme a su amiga del alma. Y me parece que yo tampoco le quité ojo a él, porque él me estaba robando a mi amiga. Tuve que recordarme una y otra vez que Katie no eras tú. No estoy muy seguro de que tu plan de reunirnos a mí, a Sally y a Josh diera buen resultado. Como seguramente notaste, durante esos días Sally no estuvo muy simpática que digamos. Pensaba que la escapada nos haría bien, pero por lo visto me equivoqué. Sólo sirvió para que tuviéramos ocasión de hablar más de la cuenta. Y eso no es lo mejor que puede hacerse cuando ninguno de los dos tiene cosas agradables que decir. Creo que puedo decir sin temor a equivocarme que la fase de luna de miel se ha terminado. Ya llevamos nueve años juntos.

Hablando de lunas de miel, espero que Greg y tú lo estéis pasando en grande con la vuestra. Supongo que esta carta te estará esperando en el felpudo de casa cuando regreses. Siempre había creído que querrías pasar tu luna de miel en una playa exótica, no tenía ni idea de que te interesaran los monumentos de Roma. Aunque no dudo de que deben de ser muy bonitos…, ¡creía que eras demasiado superficial como para que te importaran un pimiento! Es broma. Ponte en contacto conmigo cuando regreses. Demuéstrame que a pesar de todo hay cosas que nunca cambian. Besos, Alex

¡Saludos desde Roma! Hola, Alex. Buen tiempo, edificios bonitos. Pero, lo más importante, ¡hoteles fabulosos! Besos, Rosie

De: Rosie 

Para: Alex 

Asunto: ¡He vueeeelto! 

Acabo de llegar a casa de nuestra luna de miel y he leído tu carta. Parecías desanimado, así que te he llamado y, ¿adivinas qué? Sorpresa, sorpresa, no estabas. Por eso recurro al e-mail. Ya sé que en el fondo Sally nunca me ha caído muy bien, pero me gustaría que vosotros dos superarais lo que sea que te tiene preocupado. La llegada de un bebé supone un gran cambio (lo sé muy bien), y comprendo que dos personas que trabajan más duro que nadie que haya conocido tengan dificultades para lidiar con una nueva responsabilidad añadida a sus vidas. Seguramente sólo necesitáis un poco de tiempo para amoldaros, pero a lo mejor podríais ir a ver a un consejero o algo por el estilo. Sólo Dios sabe cuánto me costó hacerme a la idea de que Katie iba a quedarse aquí para siempre, por más que la quisiera con todo mi corazón. Fue, y sigue siendo, un duro trabajo. Así que haz lo que sabes hacer y ponte a trabajar en ello. Desde luego, no pretendo dármelas de sabihonda, pero deja de contarme a mí cómo te sientes y empieza a contárselo a Sally. Siempre estaré al pie del cañón para ti, Alex, sea una mujer casada o no.

Querido Alex: Espero que estés bien. Me gustó verte en la boda. Josh es muy enrollado. Mamá iba muy guapa y tú también. Toby y yo estamos peleados. Cumple diez la semana que viene y se cree que es muy guay sólo porque es un poco más mayor que yo. No me ha invitado a su fiesta de cumpleaños y yo no he hecho nada malo. La semana pasada discutimos sobre a quién le tocaba primero el ordenador y yo fui primera aunque me acordaba que había sido primera la última vez pero me parece que él no se acordaba así que no está enfadado conmigo por eso. No he hecho ninguna otra cosa mala. Mamá fue a ver a la mamá de Toby para ver qué pasaba pero ella tampoco lo sabe. Toby no me habla. Lo odio. Me buscaré un amigo nuevo. Mamá me dijo que te escribiera y te lo contara porque eres mi padrino y sabes sobre estas cosas. Mamá piensa que Toby está siendo muy malo y que tendré inseguridad cuando crezca por culpa de que no me hayan invitado a una fiesta de cumpleaños. Dice que tú sabes lo que quiere decir. Besos, Katie

Queridísima Katie: Tu sabia y extremadamente inteligente madre lleva razón, como siempre. Estoy de acuerdo en que Toby está siendo terriblemente frío y calculador. Es espantoso que alguien vaya a cumplir los diez y haga eso de no invitar a su mejor amiga a la fiesta de su cumpleaños. Creo que debería considerarse delito. Es un acto egoísta e imperdonable que pagará caro durante muchos años, no lo dudes, quizás hasta que le falte poco para cumplir los treinta, en realidad. Pienso que no hay castigo lo bastante malo como el que merece y que no debería salirse con la suya. Toby ha demostrado ser despiadado, inmaduro y muy, muy… descarado. Así que dile a tu madre y dile a Toby que haré cuanto esté en mi mano para que tanto él como yo reparemos nuestros errores y podamos volver a andar por la calle con la cabeza bien alta. Besos, Alex

Querido Alex: Qué carta más rara. No entendí lo que quería decir pero mamá dice que Toby es aún más malo de lo que tú decías. Pero no paró de reír mientras leía la carta o sea que no sé si lo dice en serio. A mí no me parece que Toby sea tan malo. Sois un par de bichos raros. Besos, Katie

Querido Toby: Hola, soy Alex (el amigo de América de la mamá de Katie).

Me he enterado de que vas a cumplir diez años la semana que viene.

¡Felicidades! Supongo que seguramente te extrañará que te escriba, pero es que me dijeron que no has invitado a Katie a tu fiesta y no me lo podía creer. ¡Katie es tu mejor amiga! Te aseguro que tu fiesta no será muy divertida si falta Katie. Estarás vigilando la puerta como un halcón, esperando que en cualquier momento entre en la habitación para empezar a divertirte de verdad. ¿Qué más da que tu mejor amigo sea una chica? ¿Qué importa que los demás chicos se rían? Al menos tú tienes una íntima amiga y, créeme, resulta muy complicado vivir sin una íntima amiga, sobre todo si vas a un rollo de escuela donde la señorita Narizotas Casey no para de darte la lata durante todo el santo día. Si no invitas a Katie, herirás sus sentimientos y eso no está nada bien. Tener una íntima amiga es lo mejor del mundo, aunque sea una chica.

Cuéntame qué tal os van las cosas. Alex P. D.: Espero que puedas comprar algo que te guste con este regalo…

De: Toby 

Para: Katie 

Asunto: Narizotas 

El amigo de tu mamá llama Narizotas a la señorita Casey, igual que nosotros. Por cierto, ¿quieres venir a mi fiesta de cumpleaños la semana que viene?

De: Rosie 

Para: Alex 

Asunto: Mujeres Dunne 

Muy listo, señor Stewart, pero debe saber que usted no ha reparado su error… Las mujeres Dunne somos bastante difíciles de complacer…

De: Alex 

Para: Rosie 

Asunto: Mujer complacida 

Ya veo. Eres una mujer dura de pelar. Pues tengo una teoría que me gustaría contarte. ¿Puedo?

De: Rosie 

Para: Alex 

Asunto: Teoría gilipollas 

Como quieras. Quizá la lea si tengo tiempo.

De: Alex 

Para: Rosie 

Asunto: Mi teoría 

Pues sí quiero y además la leerás. Bien, si te hubiese invitado a la fiesta cuando cumplí diez años, no habría invitado a Brian el Llorica. Si Brian no hubiese ido, no habría puesto perdido de pizza el saco de dormir de James y si no hubiese hecho eso, no habría arruinado por completo mi fiesta, y tú y yo no lo habríamos odiado tanto. Si tú y yo no lo hubiésemos odiado tanto, no habrías tenido que beber tanto para verte con ánimos de aguantar su compañía en el baile de debutantes. Si no hubieses hecho eso…, bueno…, quizá no te habrías emborrachado tanto y tu querida hija Katie no habría nacido. ¡Por consiguiente, te hice un favor! Y ésta, Rosie Dunne, es mi teoría.

De: Rosie 

Para: Alex 

Asunto: Ahora mi teoría 

Muy, pero que muy listo, Alex. Pero no era necesario que te remontaras tanto en el tiempo para aceptar parte de la responsabilidad sobre Katie. Esta es mi teoría. Si no me hubieses dejado plantada en el baile de debutantes, no tendría que haber asistido en compañía de Brian el Llorica. Si aquel día te hubieses presentado en el aeropuerto, nuestras vidas podrían haber seguido un rumbo muy distinto.

De: Alex 

Para: Rosie 

Asunto: La vida 

Sí, eso es algo que me estoy comenzando a preguntar.

RUBY: ¿Que QUÉ? ¿¿Se han separado??

ROSIE: Sí, han terminado. Qué lástima, ¿verdad? 

RUBY: Bueno, en realidad no tanta. ¿Por qué se han separado? 

ROSIE: Diferencias irreconciliables. ¿No es lo que dice siempre la gente? 

RUBY: En mi caso, no. Lo mío fue culpa de un cabrón perezoso e infiel. ¿Y con quién está Josh?

ROSIE: Sally se lo ha llevado con ella a casa de sus padres. 

RUBY: Vaya, pobre Alex. Venga, va, descubre el pastel. 

ROSIE: Bueno, no lo sé todo… 

RUBY: Mentirosa. Alex te lo cuenta todo y puede que sea ésa la causa de todo. 

ROSIE: Un momento, guapa. A mí no me acuses de ser la causante de esta ruptura matrimonial. A ver si me ofendo. Ha sido por un millón de pequeñas cosas que finalmente les han estallado en la cara.

RUBY: ¿Y cuándo piensas ir a verle? 

ROSIE: La semana que viene.

RUBY: ¿Tienes intención de volver a las andadas? 

ROSIE: ¡RUBY! ¡YA BASTA! 

RUBY: Vale, vale. Aunque es una pena, ¿no? 

ROSIE: Sí, sí que lo es. Alex está hecho polvo. 

RUBY: No, no me refería a eso. La ironía del asunto me da pena; no quiero ni pensar cómo debes de sentirte.

ROSIE: ¿Qué ironía?

RUBY: Mujer, está claro…, le esperas y esperas durante años hasta que por fin te das por vencida y sigues adelante con tu vida. Un buen día decides casarte con Greg y semanas después Alex rompe con Sally. ¿Sabes qué? No he conocido a nadie tan mal sincronizado como vosotros en mi vida. ¿Cuándo aprenderéis a poneros de acuerdo?

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