Hola, hermana: ¡Deja de preocuparte! ¡Has conseguido que esté más estresada que tú! Rosie, por última vez te digo que es absolutamente normal que dos amigos no se lleven bien con sus respectivas parejas. La hermana de Pierre me saca de quicio, pero no tiene ninguna importancia. Además, eso no significa que tú y Alex no vayáis a hablaros nunca más. Tu problema es que eres demasiado sincera. Yo no me siento capaz de decirle tan tranquilamente a ningún amigo mío: «Odio a tu mujer/marido», y si le hago el menor comentario a Pierre sobre lo frustrante que es su hermana, me salta a la yugular y la defiende. Nunca habrá nadie que te parezca suficientemente bueno para tu mejor amigo, Rosie. Es muy probable que Alex piense que podrías haber encontrado a alguien mejor que Greg y tú piensas lo mismo de Sally. Sally y Greg no son idiotas; seguro que se dan cuenta. Greg sabe que Alex era el hombre más importante de tu vida (y también sabe que estuviste chiflada por él, lo cual no facilita las cosas). Y Alex sabe que ha sido reemplazado. Así que tanto Greg como Alex van a ser un tanto competitivos entre sí. Y eso no tiene nada de raro. Sea como fuere, deja ya de quebrarte la cabeza con este asunto. Llámale por teléfono, mándale un e-mail o una carta, lo que sea. Por cierto, si Pierre no te cae bien, no me importa. Le amo, ¡así que guárdate tus opiniones! Envíame tus medidas, por favor. Y no mientas, Rosie. Son para tu vestido de dama de honor y si dices que pesas diez kilos menos de los que pesas en realidad, será peor para ti: tendrás que ponértelo como sea porque no podré permitirme comprar otro. ¿Lo prefieres rojo o granate? Dime algo. Besos, Tu tía angustias P. D.: Por cierto, ¿me harías el favor de llamar a Alex y decirte que él y su esposa están invitados a la boda? Ahí tienes tu excusa para llamarle.

Rosie: ¡Te deseamos un feliz cumpleaños! Disfruta los veintiocho. ¡Me estás alcanzando! Besos, Alex, Sally y Josh

Katie: ¡HOY CUMPLES NUEVE AÑOS! ¡Felicidades! ¡Espero que te compres algo bien bonito con esto! Besos, Alex, Sally y Josh

De: Rosie 

Para: Alex 

Asunto: ¡Notición! 

Alex Stewart, ¿por qué no contestas nunca al teléfono? A estas alturas ya me he hecho amiga íntima de la niñera de Josh y ambas estamos de acuerdo en que tanto tú como tu esposa trabajáis más de la cuenta. ¿Sabe el pobre Josh quiénes son su mamá y su papá o es que os parece bien que piense que sois unas personas la mar de simpáticas que lo cogen en brazos unas cuantas veces cada día? En fin, el motivo de este e-mail es que hay algo estupendo que tengo muchas ganas de contarte, ¡y me niego a anunciártelo a través de un ordenador! Así que llámame cuando recibas este mensaje. Puede que tus buenos consejos hayan resultado útiles después de todo. ¡Muchas gracias! ¡Llámame, llámame, llámame!

De: Alex 

Para: Rosie 

Asunto: Re: ¡Notición! 

Me niego a llamarte porque todavía estoy muy enfadado contigo por tu ataque contra mi manera de ser padre. Si alguien más se atreve a decirme cómo tengo que criar a mi hijo, voy a explotar. Estamos pasando un momento muy duro por culpa de los horarios que tenemos Sally y yo. Las más de las veces llegamos a casa cuando Josh ya está dormido y tengo que refrenarme para no despertarlo y decirle hola. Nunca libramos el mismo día y no hay modo de disfrutar juntos de nuestro escasísimo tiempo libre. Básicamente nos cruzamos en los vestíbulos y nos aferramos a breves momentos de felicidad forzada antes de salir pitando hacia la puerta. Huelga decir que no es la mejor situación para Josh, pero resulta que no podemos permitirnos dejar de trabajar para estar todo el rato que quisiéramos con él. Y, por cierto, ni se te ocurra casarte.

De: Rosie 

Para: Alex 

Asunto: ¡Sorpresa! 

Caramba, ahora vas y arruinas mi sorpresa.

De: Alex 

Para: Rosie 

Asunto: Re: ¡Sorpresa! 

Rosie Dunne, ¡¿vas a casarte?!

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